La Fundación

Quiénes Somos

El Impenetrable chaqueño es una región de bosque nativo de 40 mil kilómetros cuadrados que se encuentra en el noroeste de la provincia de Chaco. Por su vegetación densa y cerrada, con muchas especies de arbustos espinosos, el lugar es casi inexpugnable. Es parte del Gran Chaco Americano, una ecorregión boscosa de excepcional diversidad, tanto ambiental como social. Allí, más de cien mil personas, entre criollos y pueblos indígenas de la etnia qom y wichí, viven bajo condiciones de vida difíciles: clima hostil, caminos intransitables en temporada de lluvia, sinuosos y zigzagueantes durante el resto del año, más un cuadro sociosanitario y otro sociocultural complejos. Si tenés la oportunidad de viajar por nuestro país, la desesperación que provoca ver a los chicos con tantas necesidades te va a romper el corazón. Pero ese dolor puede transformarse en algo constructivo si pensás en la manera de ayudar a quienes más lo necesitan, a pesar de las adversidades.

NUESTRA HISTORIA

Eso fue lo que nos pasó a nosotros en el año 2002. La pasión por el fútbol y la necesidad de ayudar terminaron de unir a un grupo de amigos de distintas partes del país. Juntos, armamos un partido con el fin de juntar alimentos para las familias de estos chicos, y también útiles para las escuelas y albergues estudiantiles que se encuentran en distintos parajes del Departamento General Güemes, en el corazón del bosque chaqueño. Pero la alegría de llegar con un camión de donaciones duró poco. La realidad nos dio una cachetada y nos arrancó las lágrimas: lo que estábamos haciendo no era suficiente. Duele no dar abasto para ayudar a todos. Duele el olvido potenciado por la distancia. Duele la indiferencia. Sin embargo, en lugar de achicarnos, redoblamos la apuesta. Creamos la Fundación Fútbol por los Chicos y así sumamos a decenas de amigos, artistas, futbolistas y más gente con ganas de ayudar.

En total realizamos 24 viajes y llevamos 261.250 kilos de ayuda entre alimentos, agua envasada, ropa, calzado, material didáctico, elementos deportivos, muebles, utensilios de cocina, electrodomésticos, máquinas de coser, bicicletas, artefactos para el hogar, pelotas, juguetes y medicamentos para puestos sanitarios y el hospital rural de Sauzalito, que atiende a personas que viven en un sector de 10.000 kilómetros cuadrados. En total hasta la fecha recorrimos 36.000 kilómetros y visitamos tres o cuatro veces al año a más de mil familias.

El Albergue

Ahora, tenemos la esperanza de construir este albergue para que los chicos –que tienen que recorrer más de 40 kilómetros para ir a la escuela– puedan quedarse a dormir y tengan un segundo hogar. Porque todos los niños deberían tener las mismas oportunidades.

Es por todo esto que necesitamos tu ayuda. Tu ladrillo, sumado al de otra alma solidaria, nos va a permitir edificar y hacer realidad el sueño de cientos de adolescentes. Y cuando lo consigamos, además de las donaciones, vamos a construir el colegio, un playón deportivo y una panadería social. Porque si la necesidad es mucha, nuestras ganas de ayudar aumentan. Y aunque la realidad nos siga golpeando en cada viaje, estamos convencidos de que la única manera de cambiarla es comprometiéndonos.

Hace 17 años que todos nosotros venimos haciéndolo. Ojalá que a partir de hoy, vos también puedas sumarte.

Claudio Barrientos
Fundador y presidente
Adrián Buffone
Secretario
Javier Radonich
Tesorero

Y más de 20 voluntarios que todos los días, en distintos lugares del país, nos ayudan a seguir adelante.

Nuestros Programas

Contamos con tres programas de trabajo

Aprender Felices

Aprender Felices es un programa mediante el cual se reúne ayuda en eventos de fútbol solidario, en los que participan artistas, deportistas y comunicadores. Allí se colectan alimentos, útiles y otros insumos. Todo lo recaudado es donado a los parajes más alejados del bosque chaqueño. Este programa le da continuidad a la ayuda que se lleva a esa zona inhóspita y agreste de la provincia de Chaco desde 2002, cuando todavía no estaba constituida la fundación.

Vivir
Felices

Vivir Felices es el desafío más grande de nuestra fundación. Es un programa de reparación y construcción de albergues estudiantiles y colegios secundarios, que tiene como propósito mitigar la migración diaria de cientos de niños que deben atravesar el monte para ir de sus casas a la escuela y de la escuela a sus casas. Algunos de ellos caminan hasta 40 km por día, en la zona de paraje Tres Pozos (a 645 km de Resistencia), y de paraje Pozo del Gallo (a 700 km de Resistencia). En el marco de la RSE (Responsabilidad Social Empresaria), de manera articulada con el Estado (a través de un convenio celebrado con el Ministerio de Educación de la Provincia de Chaco), y con el sector privado (mediante el aporte de fondos privados y de la sociedad civil), iniciamos nuestro programa de trabajo –Vivir Felices-, que comprende la campaña -Sumá un ladrillo, cambiales el futuro-, para la construcción del albergue estudiantil -San Francisco de Asís-, en paraje Tres Pozos. La Fundación se encarga de planificar y supervisar la ejecución de la obra, que una vez finalizada, será donada al Estado. Pero su rol no termina ahí, la Fundación Fútbol por los Chicos extenderá su vínculo apadrinando a la escuela, para fomentar los lazos entre esa comunidad chaqueña y aquellos que quieran seguir colaborando con el proyecto.

Crecer Felices

Crecer Felices es un programa de trabajo que se ocupa específicamente de la provisión de alimentos para familias tipo de 6 integrantes. Es financiado por fondos privados y consiste en el armado de kits de alimentos con nutrientes clave que se entregan a distintas familias del bosque chaqueño. Las combos se distribuyen entre las poblaciones de parajes del noroeste de la provincia de Chaco, con el objetivo de fomentar una nutrición completa para un crecimiento saludable.

Sumá un ladrillo,
cambiales el futuro

NUESTRA CAMPAÑA ACTUAL

Sólo en 2017, más de 45 chicos de la zona del paraje Tres Pozos del bosque chaqueño, abandonaron sus estudios porque ir al colegio todos los días se les volvió una carga insoportable. Sentarse en un pupitre implica una caminata de 20, 30 y hasta 40 kilómetros diarios, algo imposible para cualquiera. Por eso decidimos armar este proyecto y crear la fundación. Por eso hoy necesitamos tu ayuda. ¿El objetivo? Construir el albergue estudiantil San Francisco de Asís, nombre que eligió y bendijo el Papa Francisco.
Sin importar donde vivas, podés comprar un ladrillo por 50 pesos que, sumado a cientos de otros ladrillos, va a hacer posible que el sueño de cientos de chicos del bosque chaqueño se haga realidad.